martes, 1 de junio de 2010

Galletas de manzanilla para una cocina en desgracia



Cuando horneé estas galletas hace ya algunos días, no pensé que el título del post sería este; sin embargo, después de lo que ha pasado esta semana, no pude más que pensar inmediatamente en ellas.

Resulta que el jueves por la mañana me levanté a trabajar como todos los días. La verdad es que me levanto de la cama y voy directo al estudio antes de que cualquier otra cosa se me atreviese y me distraiga de mi objetivo: investigar temas económicos, que es a lo que me dedico. En fin, que lo mismo hice la negra mañana del jueves 27.


Un poco después, cuando A. se levantó, se dirigió a la cocina como todas las mañanas y me gritó ¡¡¡ya viste lo que está pasando aquí!!! Un tono poco usual del que deduje que algo no andaba bien.


Cual fue mi sorpresa al entrar a la cocina y ver una inmensa mancha de humedad en el techo y charcos de agua amarillenta por todos lados. La mesita que funge como desayunador estaba empapada al igual que algunas cosas que se encontraban sobre ella.

¡¡¡Una fuga!!! Una enorme fuga que viene del piso de arriba y por la que he tenido que quedarme toda la mañana a limpiar, alzar y mover todo el mobiliario de la cocina, y la razón por la que he tenido que faltar a mi última clase de francés.






Entonces recordé los momentos de estrés cuando tenía que presentar un examen y mi madre llegaba con una tasa de té de manzanilla para calmar los nervios y dormir tranquila; aquellas ocasiones cuando alguien se ha llevado un buen susto y lo primero que se te ocurre es ofrecerle un té de manzanilla; o cuando no has tenido un buen día y para reconfortarte al llegar a casa te preparas un té de manzanilla.





Pues yo pensé en mis galletitas de manzanilla, en su aroma delicioso y reconfortante, y con sólo recordarlas me he sentido mejor y más tranquila.


La receta es de nuevo de la maravillosa Canelle et Vanille. A todos aquellos que estén pasando por un momento de estrés, nervios o problemillas, les dedico este post y no duden en correr a preparar estas galletas (y/o un té) de manzanilla. Verán que después se sentirán mucho mejor.

Receta aqui.

8 comentarios:

Clacker dijo...

jolin Clau que mala pata la fuga esa.
Me gusta mucho que al mal tiempo tú le pongas buen cara y hagas galletitas ricas!
Un besito.

Chocozombie dijo...

todo va a estar bien
es horrible que sucedan cosas así
pero no podemos hacer otra cosa (:
te mando un abrazote
a veces también reconfortan (:

Claudia dijo...

Clacker,

Si que mala pata sobre todo porque me perdía la clase más divertida de francés. Gracias por tu besito y también uno más para ti.

Claudia dijo...

Chocozombie,

Gracias por el abrazo. Estoy de acuerdo en que los abrazos reconfortan y también saber que hay gente que se interesa un poquito. Gracias.

Por cierto dos cosas: primero, la fuga se ha reparado, ahora sólo falta que pinten techo y paredes y segundo, me encantan tu blog y tus fotos.

Saludos.

Sara dijo...

Claus, me encanta la forma de encarar los momentos de estrés, voy a darme a la tarea de hacerlo de vez en cuando, ya ves que luego hay muchas ocasiones. Besos

Claudia dijo...

Sara,

Las galletas son una dulce manera de relajarse.

Besitos.

loma731 dijo...

Claudia,

nuevamente felicidades por las fotos!!

Claudia dijo...

Loma,

Muchas gracias, la verdad es que es un mundo muy interesante el de la fotografía y estoy aprendiendo mucho y mejorando gracias a la práctica y los consejos de A., quien por cierto también es el autor de algunas de las fotos que se pueden ver en este blog.


Un saludo.

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